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Aprender idiomas... algo más que una asignatura

No existen dudas de que cualquiera puede aprender idiomas a cualquier edad. Sin embargo, tampoco es una locura afirmar que la capacidad para asimilar nuevos conocimientos de los más pequeños es más rápida. Esto se debe a la plasticidad del cerebro que, tal y como afirman los neurocientíficos, se presenta hasta aproximadamente los dieciocho años.

Además de dichas ventajas físicas que suponen las características peculiares del cerebro de los niños, cuando somos pequeños no hemos desarrollado ese “miedo escénico” a hablar, actuar, reír o imitar delante de nuestros compañeros. Esto facilita enormemente el aprendizaje porque dicho miedo no es más que una barrera que no deja avanzar.

Pero, ¿son los niños tan conscientes como los adultos de la necesidad actual de aprender idiomas? La respuesta es simple: no. Como bien saben, las preocupaciones de unos y otros no tienen nada que ver. Como consecuencia, es necesario tener en cuenta varias cosas cuando queremos que nuestros hijos reciban clases. Aquí les ofrecemos algunas preguntas que pueden hacerse y algunos aspectos útiles para tener en cuenta:

¿Es necesario que mi hijo aprenda inglés? Más que necesario, es recomendable. En general, vivimos en un mundo globalizado donde la información viaja a gran rapidez y donde se necesita tener el conocimiento de varias lenguas – con sus respectivas culturas. En particular, vivimos en un territorio principalmente turístico donde nos rodea un gran número de personas que no hablan español.

¿Cómo debe mi hijo aprender un idioma? Hay que tener en cuenta la edad del niño, pues, por ejemplo, con 4-5 años, cuando aún ni siquiera hablamos bien español, lo que se pretende es que los peques entiendan lo que se les dice. Lo ideal es seguir lo más posible un método natural, en el que los niños aprenden igual que aprenden su lengua materna. El orden de aprendizaje ideal sería el siguiente: primero entiendo, luego procedo, a continuación comienzo a expresarme para poder producir con éxito.

¿Es largo el proceso de aprendizaje? Todo tipo de aprendizaje depende en cierta medida en la personalidad de cada uno. Cuando se trata de aprender un idioma debemos hacernos la siguiente pregunta: ¿acaso conozco mi lengua materna al 100%? Teniendo en cuenta que todos los días continuamos aprendiendo, no resulta sorprendente afirmar que el aprendizaje de cualquier lengua extranjera es un proceso largo, más aún cuando no estamos inmersos en un lugar donde debamos practicarla durante todo el día.

Solo se aprende bien si estamos en un país anglosajón. Esta afirmación es bastante común y algo incierta. Podemos aprender las características principales del inglés sin necesidad de ir al Reino Unido o EE.UU. Obviamente, tener la oportunidad de ir a cualquier país donde se habla inglés hará que podamos ampliar nuestro vocabulario y mejorar nuestras destrezas de expresión y pronunciación. Pero definitivamente también podemos aprender fuera de dichos países.

Por todo esto, desde el centro Kala, apostamos por el aprendizaje intuitivo y natural del inglés. Porque somos testigos de la rapidez con la que los más pequeños evolucionan y aprenden sin prácticamente darse cuenta. Todo esto gracias a la propuesta que les ofrecemos con los talleres de inglés para los más peques, de 4 a 6 años, y para los niños de 7 a 10 años. Dichos talleres están enfocados desde dos puntos de vista: por un lado, realizamos actividades lúdicas donde los niños más allá de ver el inglés como una tarea, lo ven como un juego; por otro lado, los papás y las mamás verán cómo sus hijos desarrollan habilidades de aprendizaje y amplían su vocabulario mientras disfrutan. En otras palabras, nuestro lema es: mientras los niños juegan, las familias ven cómo evolucionan

Para terminar, y siguiendo nuestra forma de trabajar, nos gustaría que nos aportaran preguntas que quisieran comentar, ideas o sugerencias que podamos tener en cuenta porque… ¡nos encanta trabajar con nuestros usuarios!

 

Raquel ChG

  "LOGOPEANDO:"                                                                                  

HÁBITOS ORALES LESIVOS Y DISFUNCIONES O PARAFUNCIONES  ¿QUÉ SON? ¿POR QUÉ EVITARLOS? 

A pesar de la creencia de que sólo los niños y/o adolescentes son los que realizan hábitos orales lesivos, éstos están presentes también en adultos, siendo en la mayoría de los casos, hábitos adquiridos y mantenidos desde la infancia.

 

Por un lado, expliquemos: ¿qué son los hábitos orales lesivos?  Son aquellos que producen una alteración tanto en las funciones como en la forma del sistema estomatognático (sistema formado por todas las estructuras y órganos que intervienen en respiración, succión, deglución, masticación y fonoarticulación).  Algunos ejemplos de estos hábitos orales lesivos son: onicofagia (comerse las uñas); succión tanto digital como del chupete (siendo lesivo cuando permanece más allá de los 30 meses aproximadamente), labial, lingual, de mejillas y de objetos extraños; utilización del biberón después del año y medio o dos años (aproximadamente), etc.

 

Por otro lado: ¿a qué nos referimos con  disfunciones o parafunciones?  Son las alteraciones en las funciones que producen un desequilibrio en el sistema estomatognático. En este caso, se habla de respiración oral, deglución atípica o disfuncional y masticación inadecuada entre otros.

 

La importancia de este artículo viene a continuación, ¿por qué es importante conocer estos conceptos?  Este tipo de hábitos y disfunciones tienen muchos factores perjudiciales por los que se deberían evitar en tu totalidad y cuanto antes. Pongamos algunos ejemplos de hábitos y disfunciones con su consecuencia:

  • La succión digital (en la mayoría de los casos, succión del dedo pulgar) suele tener consecuencias como una deformación y elevación del paladar, “adelantamiento” de incisivos superiores y retrusión de los inferiores, maloclusiones y alteraciones en el habla.
  • En el caso de la respiración oral, tiene secuelas como las siguientes: labios incompetentes, resecos y resquebrajados, estrechamiento del maxilar superior, mayor riesgo de inflamación de las encías, cara pálida y alargada, mirada adormecida y apagada, lengua descendida lo que lleva a un paladar alto y estrecho, alteraciones en el aprendizaje escolar favorecidas por la falta de atención-concentración (disminución en la oxigenación), etc.
  • La onicofagia (hábito de comerse las uñas) además de crear unas lesiones digitales con infecciones locales en las uñas, a nivel oral modifica la postura lingual y se producen desviaciones mandibulares. Además, se puede producir un desgaste en los dientes y daño en el esmalte de los mismos.

Estos son tan solo algunos ejemplos y sus consecuencias a nivel oral. Es por todo ello, que recomendamos acudir a los profesionales adecuados una vez detectado que nuestros hijos (o incluso nosotros mismos) están ejecutando alguno de estos hábitos o disfunciones. Estos profesionales pueden ser desde el logopeda especializado en el área de motricidad orofacial, hasta un otorrinolaringólogo, ortodoncista y/o odontopediatra. Estos serán los profesionales que podrán ayudarle, y en los casos necesarios, derivar al profesional que mejor le convenga según su caso.

 

Marta Capote Contreras

Logopeda del Centro Kala

¿POR QUÉ MI HIJO/A SUSPENDE EN PRIMARIA? 

Casi a diario acuden a nuestro centro padres, madres, tutores, abuelas y abuelos preocupados por no saber contestar a las preguntas: ¿Por qué mi hijo/a suspende tantas asignaturas si solamente está en la etapa primaria? ¿Es normal que a un niño/a le cueste tanto superar las asignaturas? ¿Por qué, pese a que lo intenta y nos pasamos tardes enteras estudiando, no aprueba?

 

Es cierto que cada vez es más común encontrarnos con casos de notas bajas y suspensos a edades muy tempranas. Este problema ha ido en aumento, no siendo posible concretar si estos hechos vienen acentuados por una etapa madurativa cada vez más dilatada, o si realmente, hoy en día tenemos una mayor conciencia de las dificultades paralelas que pueden existir, haciendo que padres y madres detecten este tipo de problemáticas, y por ello, se preocupen acudiendo a los profesionales con más frecuencia.

 

Descartando otro tipo de dificultades diagnósticas, hemos observado que existen factores que dificultan el aprendizaje reglado y que sin su adquisición, nos sería imposible superar estas etapas educativas con los conocimientos y habilidades propios de la edad. Cuando hablamos de este tipo de dificultades, nos referimos a alteraciones en las funciones  ejecutivas y de razonamiento, habilidades por las cuales, los conceptos son procesados de forma correcta en nuestras cabecitas y se convierten en las herramientas más eficaces a la hora de llevar a cabo un estudio eficiente. Entre estas habilidades se encuentran: la atención selectiva, la secuenciación, la memoria, la comprensión y el razonamiento. Son habilidades que si no se desarrollan correctamente, nos pueden llegar a afectar en nuestro día a día, y en mayor medida, en el ámbito escolar.

 

Es frecuente que desde los centros nos alerten de que los niños/as están despistados, no llegan al nivel,  son infantiles, etc. viéndose todos estos hechos reflejados en las evaluaciones. En estos casos podemos llegar a confundirnos con algún trastorno atencional. Lo que realmente tenemos que plantearnos es si esa falta de atención es por un trastorno (por ejemplo TDA O TDAH) o si por el contrario, puede venir impuesta por un bajo nivel de interés hacia los estudios, creado por una alteración en las funciones ejecutivas de las que ya hemos hablado. Esta alteración no tiene que ser diagnóstica, pero sí puede crear apatía y desmotivación en los alumnos/as.

 

En cualquiera de los dos casos, en lo que se refiere al trabajo profesionalizado de los centros, la intervención educativa es similar. Lo que importa es la adquisición de los recursos para conseguir las metas, y no las etiquetas que puedan definir a dichas dificultades.

 

Para entender mejor lo expuesto, vamos a ponernos en el lugar de un niño/a con dificultades de razonamiento. Ante la adversidad de no poder relacionar los conceptos de la materia y no entender qué se está explicando en clase, se genera una desatención natural ante la falta de motivación, y en la mayoría de los casos, repercute en problemas asociados al comportamiento del niño/a o joven.

 

Todos estos hechos llevan a que se den situaciones donde padres y madres tienen una cita, todas las tardes, con una lucha constante para la realización de las tareas de sus hijos/as y el estudio durante horas, sin obtener los resultados deseados. Además, los padres/madres nos comentan que se ven alteradas las relaciones con sus hijos/as debido a las continuas discusiones que esto genera en el entorno familiar. Esta es la principal razón por la que hay que prevenir y resolver estas situaciones, ya que más allá de un suspenso, se encuentra la sensación negativa que perciben los niños/as de su entorno, y por ende, la aversión que se generará en relación a los estudios. En la mayoría de los casos, puede acabar en un fracaso escolar a edad temprana.

 

En el caso de este tipo de dificultad, el trabajo que se lleva a cabo no es diferente al realizado con cualquier materia o deporte. Se trata de graduar poco a poco un aprendizaje cognitivo que lleve a la consecución de metas en las habilidades explicadas anteriormente, mediante las explicaciones pertinentes, con práctica y  en definitiva, proporcionándoles como si fuera una asignatura más, esas herramientas esenciales para su día a día.

 

En estos casos, lo ideal es buscar un profesional con los recursos necesarios para detectar, evaluar y ayudar a nuestros hijos/as en este tipo de dificultades. Debemos hacerles el día a día más sencillo para que comiencen a disfrutar de sus estudios; y lo que a nuestro parecer es más importante, obtener un entorno familiar donde los padres y madres puedan disfrutar de sus hijos/as.

 

Noemi Rodríguez

Psicóloga del Centro Kala

Col. T-2326

¡cuidado con los videojuegos!

A lo largo de esta semana nos hemos encontrado con una situación bastante impactante para nosotras, la cual nos gustaría compartir  con todos ustedes, ya que creemos que es importante y necesario.

 

Tras percatarnos del comportamiento  agresivo e impulsivo de nuestros niños (de entre 6 a 9 años) y el  vocabulario excesivamente  “fuerte” y desproporcionado que han tenido en las últimas semanas algunos de ellos, comenzamos a preocuparnos.

 

Por nuestra manera de trabajar, hablamos mucho con nuestros chicos/as (de cualquier edad). Ya que, a nuestro juicio, es la manera más efectiva de obtener información y de estar al día en los gustos, costumbres, preocupaciones… que tienen todos ellos y de esta manera, analizar el porqué de muchas situaciones que se van dando tanto en los estudios, como en la parte afectiva y comportamental.

 

En una de estas conversaciones, nos asombramos al descubrir que uno de nuestros niños jugaba a un juego llamado “GTA”. Nuestro asombro fue aún mayor al percatarnos que era algo común en muchos de nuestros alumnos menores de edad. Tras investigar un poco (no hizo falta mucho), nos dimos cuenta de la barbaridades a las que estaban expuestos estos niños jugando a este videojuego.  

 

Y lo podemos poner en mayúsculas ¡BARBARIDAD!

 

Para el que no lo conozca, copiamos una descripción del juego que hemos encontrado navegando por internet: 

 

“… GTA V consiste en un mundo abierto en el que los personajes protagonistas, dominados por el jugador, pueden interactuar con, literalmente, cualquier cosa. Esto permite pilotar aviones y helicópteros, comprar ropa y tatuajes, mejorar la forma física yendo al gimnasio o cumplir pequeñas (o grandes misiones) para ganar dinero. Lo que no es tan positivo para los menores es que esa libertad también permite robar coches y demás vehículos, traficar droga, agredir e incluso matar a cualquier peatón, robar joyas y dinero o provocar grandes y destructivas explosiones en núcleos urbanos…”

 

Solo con ver esta descripción, podemos deducir que no es un juego para niños, pero seguimos buscando. Nos dirigimos a youtube y ponemos: “imágenes más impactantes de GTA” y entramos en el siguiente vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=NOl0nd_RyfI  (ADVERTIMOS: hay imágenes fuertes).

 

Solo podemos decir que las imágenes que allí aparecen NO son aptas para niños. Personalmente, algunas de nosotras no pudimos terminar de ver el vídeo.  Es muy real y con imágenes de drogas, agresividad, sexo, prostitución…

 

Después de saber un poco sobre este juego ¿Crees que es un juego para tus hijos?

 

La respuesta es corta y concisa: NO.

 

Antes de seguir, hay que tener en cuenta que este artículo no va dirigido a este juego en concreto. Existen muchos que siguen un patrón muy similar, y donde su contenido agresivo se asemeja mucho al GTA. Por otra parte, muchos padres y madres no compran este tipo de juegos para sus hijos, pero es importante saber que existen personas que graban partidas y las suben a diferentes páginas web, en muchos casos accesibles para los más peques.

 

Queremos lanzar un llamamiento a todos los padres para pedirles POR FAVOR, que no se tomen a broma este tema. Existen herramientas que podemos utilizar para evitar este tipo de situaciones como son, entre otras, el control parental, buscar por internet de qué van los juegos que nos piden o a los que juegan, jugar primero nosotros para ver en qué “mundo” se van a introducir…

 

En muchas ocasiones delegamos en los niños unas funciones que no son propias de la edad. Hablamos de la responsabilidad de diferenciar al cien por cien la realidad de la ficción, algo totalmente incongruente con la edad de los niños y para la que no están preparados por su madurez natural. Por tanto, será responsabilidad de los padres  velar por no exponer a sus hijos a estas situaciones, ya que para ellos, a ciertas edades lo normal es imitar a sus personajes favoritos o creer ser alguien que aparece  en el juego. Con estos videojuegos la realidad tiene un papel más cruel, ya que éstos utilizan el mundo real del niño y no el escenario de un dibujo animado. De este modo, el niño utiliza dicha realidad para construir su mundo interno, y eso desestructura su propia realidad.

 

En nuestra opinión, no se debe permitir que este tipo de juegos se conviertan en el patrón de ocio de los niños. Ya que la publicidad y los comentarios entre iguales son imposibles de dominar, como adultos, los padres tenemos que facilitar criterio y coherencia al entorno de los más pequeños.

 

NUESTROS HIJOS NO DEBEN DE ESTAR EXPUESTOS A LAS IMÁGENES QUE OFRECEN Y NI SIQUIERA, CONOCER SU EXISTENCIA.

¿ES APRENDER IDIOMAS UNA MODA?


A medida que crecemos y comenzamos nuestras vidas de adultos, nos damos cuenta de todo aquello que debíamos haber hecho y no hicimos. Hoy en día la situación laboral dentro y fuera de nuestro país se tambalea.  

 

Seguramente hemos escuchado varias veces eso de “solo encontrarán trabajos los mejores, los más preparados, los que tengan más títulos y experiencias”. Éste puede ser uno de los motivos por el que podamos sentir que necesitamos formarnos no solo en nuestros campos, sino que también debamos mirar más allá de nuestras especialidades y aprender y practicar nuevos idiomas y culturas. Es en este punto en el que valoramos si aún estamos a tiempo de hacerlo. Si no es así, procuramos que nuestros hijos no pierdan esa oportunidad.

 

¿Es realmente éste el motivo por el que debemos aprender nuevos idiomas? ¿Hay, acaso, alguna otra situación que nos haga plantearnos atravesar fronteras y adentrarnos en una cultura diferente a la nuestra?

 

Hoy en día vivimos en un mundo globalizado, donde se busca la unión e interdependencia de todos los países del mundo en asuntos económicos, tecnológicos, sociales y culturales. Si a eso le sumamos que el ser humano es un ser social, que necesita comunicarse con otros seres humanos, llegamos a la conclusión lógica de pensar que la lengua –que es el código que utilizamos para comunicarnos– es la herramienta más importante para que dicha globalización sea posible. Por eso, debemos abrir nuestra mente y pensar no solo en nuestro pueblo, región, provincia o país… debemos pensar en el Mundo.

 

En varias ocasiones me he preguntado cómo fue la forma en la que conocí la lengua inglesa; cómo fueron mis reacciones y qué sentí cuando, en un principio, no entendía nada. Lo cierto es que he estado aprendiendo inglés desde que tengo uso de razón… y aún, día a día, sigo aprendiendo. Recuerdo los inicios como algo natural, no tengo en mi memoria un momento en el que pueda decir “este es el día en que descubrí la lengua que, hoy en día, me fascina” (aparte de mi lengua materna, obviamente). Con todo esto he llegado a la conclusión de que si queremos aprender, en general, cualquier cosa y, en concreto, lenguas extranjeras, lo mejor es hacerlo cuando “somos esponjas”. Sí, desde pequeños. Yo me siento afortunada por haber tenido la posibilidad de aprender tanto cuando era niña y por eso animo a los papás y mamás que tengan la posibilidad que hagan todo lo posible para que sus hijos crezcan acompañados de alguna lengua extranjera. De ese modo, conseguirán una herramienta imprescindible para el éxito en el mundo actual sin apenas darse cuenta. Créanlo, ellos en un futuro se lo agradecerán.

 

Raquel ChG

 

¡HOY CUMPLIMOS 3 AÑOS!

Regalito de aniversario

3 años nada más y nada menos… en este momento más orgullosas que nunca de todo lo que estamos logrando.

 

Este año ha sido probablemente el más intenso y emotivo que hemos vivido desde que aquel 2 de julio de 2012 Kala abriera sus puertas. Como muchos de ustedes sabrán,  hemos cambiado de local y a pesar del cansancio, estrés y agobio que esto nos ocasionó, ha merecido la pena.

 

Lo único en lo que seguimos pensando día tras día es en cómo seguir creciendo, en cómo seguir mejorando, en qué nuevos proyectos podemos realizar, en qué nuevos servicios podemos ofrecer....y todo esto sin perder la calidad que nos gusta ofrecer.

 

No nos conformamos, no queremos conformarnos.

 

Queremos dar las gracias de todo corazón a nuestras familias, amigos y personas más cercanas por todo lo que nos han ayudado, por todo lo que nos han aguantado en esos días de agobio, estrés y cansancio. Sin ese apoyo y sin esos consejos nada de esto sería lo mismo.

 

Gracias también a las personas que durante este tiempo y actualmente trabajan con nosotras. No podemos estar más orgullosas de ustedes. Formamos un gran equipo (equipo kalaaaa). Cuando hace tiempo pensábamos en el perfil de trabajador que queríamos tener, está claro que nos quedamos cortas. Hemos conseguido un grupo unido, un grupo con confianza tanto personal como profesional. Gracias por responder así, y esperamos poder seguir creciendo con ustedes a nuestro lado.

 

Y por último, y no por ello menos importante (probablemente al contrario), gracias a todos esos padres, madres y/o tutores que confían en nosotras, porque está claro que eso es lo que nos hace querer crecer cada día, la confianza que depositan en nosotras, el cariño que nos dan tanto ustedes como nuestros enanos y enanas  ( y los que no lo son tanto) e incluso los más mayores. Gracias por aguantar nuestras locuras y hacer que kala día a día se esté convirtiendo en una gran familia.

 

la comunicación en pareja

Definición de proceso comunicativo: El proceso comunicativo implica la emisión de señales  (sonidos, gestos, señas, etc.) por parte de un emisor con la intención de dar a conocer un mensaje a un receptor. Para que la comunicación sea exitosa, tanto el emisor como el receptor deben contar con las habilidades necesarias que les permitan codificar y decodificar el mensaje e interpretarlo, ya que ambos se irán intercambiando los papeles durante todo el proceso.

 

En ocasiones creemos que para tener una “buena relación” de pareja, lo más importante es la COMUNICACIÓN. ¿Es eso cierto?

 

Sí. Ahora muchos de ustedes pensarán: yo hablo mucho con mi pareja, me gustaría hablar más, hablo lo suficiente, nos sentamos todos los días para hablar a la hora de la cena…

 

Pero si hablamos lo suficiente… ¿por qué seguimos sintiéndonos inseguros?¿Por qué sigue habiendo conflictos? ¿Es todo cuestión de HABLAR?y aunque crea que todo va bien ¿realmente podría mejorar?

 

HABLAR es emitir sonidos, que forman palabras, y a su vez frases, mensajes… pero si no hay otra persona o grupos de personas que reciban ese mensaje, y aún más importante, que entiendan ese mensaje, no se dará la comunicación.

 

Es en este punto donde se crean los conflictos: ¿Por qué pensamos que nuestra pareja debe de conocer lo que queremos en cada momento? ¿Por qué esperamos que nuestra pareja haga lo que “creemos que tiene que hacer”, o diga “lo que creemos que tiene que decir” y si no es así nos molesta? ¿Por qué nos empeñamos en creer que no nos escucha?¿Por qué siempre doy una imagen que no se corresponde con lo que realmente soy?

 

Son demasiados “por qué” y por ello no existe una sola respuesta. Lo que sí tenemos claro es que muchas veces es necesario recurrir a recursos externos para adquirir todas las habilidades necesarias para, en este caso, mejorar nuestra comunicación con nuestra pareja o posibles parejas. Por y para todas esas personas hemos creado la siguiente charla-taller titulada ¿Cómo mejorar la comunicación en pareja?  Impartido por la psicóloga experta en terapia familiar y de pareja Laura García Flores.

 

Los objetivos:

  • Analizar por qué se producen y qué mantiene los conflictos de pareja
  • Conocer y saber aplicar las diferentes técnicas ante los conflictos de pareja
  • Aprender las características de la buena comunicación en pareja
  • Detectar los miedos e inseguridades que trasmitimos a nuestra pareja
  • Aplicar la inteligencia emocional en nuestra relación.

El temario:

  • Tipos de amor
  • Fases de desarrollo de una relación de pareja
  • Mitos y realidades sobre las relaciones de pareja
  • Las parejas emocionalmente inteligentes
  • ¿Cómo nos comunicamos con nuestra pareja? .Estilos comunicativos
  • ¿Qué podemos hacer para mejorar nuestra relación?

 

La calidad de vida no es la falta de problemas es la mejora continua de nuestro día a día.

Cómo organizar el tiempo de los deberes

A menudo, como padres/madres, nos encontramos en la tesitura de si estarán nuestros hijos estudiando lo suficiente a la hora de llegar a casa. En ocasiones solemos pecar por exceso o por defecto.

 

Para empezar hay que tener en cuenta que a cada edad hay que darle su tiempo, ajustado al nivel evolutivo de los menores. Para hacernos una idea del tiempo recomendado para el estudio, aquí va una guía aproximada sobre ello.

 

Con 15 minutos es suficiente para que los más pequeños lean o ejerciten cálculos matemáticos.

 

De 6 a 8 años el tiempo indicado es de 30 a 40 minutos. En el caso de que deban realizar tareas escolares el tiempo necesario será alrededor de 40 minutos, intentando no excederlo. Si por el contrario lo que se pretende es repasar 30 minutos es el doble de efectivo que aumentar dicho tiempo. Es a partir de los 6 años cuando ya los niños/as comienzan a ser autónomos para empezar a hacer los deberes solos, fomentar dicha autonomía es muy positivo para ellos, nunca retirando nuestra atención ni ayuda, pero si dándoles un voto de confianza y autonomía en su trabajo.


De 8 a 10 años cubriremos el tiempo necesario en una hora diaria. Hasta este rango de edad es muy importante reforzar positivamente a los niños/as en sus tareas diarias, construyendo así las bases de un trabajo futuro autónomo y positivo, algo que, según aumenta la edad, debe ser reforzante y motivante para ellos mismos, pero que de niños necesita de una aprobación externa constante. Ofrecerles juegos o actividades al acabar las tareas funciona muy bien. Así mismo es igualmente importante enseñarles cuales son las cosas que deben estudiar y el tiempo que tienen para ello, consiguiendo que disminuya su ansiedad por desconocer hasta cuándo deben estar centrados y sentados en esta actividad.


A partir de los 10 años entre 60 y 90 minutos es lo correcto para trabajar repaso, esquemas y deberes. En la E.S.O, es ideal exigir una hora y media de trabajo, ya que la madurez del cerebro se rige por una curva de aprendizaje predeterminada. Esta consiste en que a los 30 minutos de comenzar a estudiar es cuando los niños alcanzan su máximo rendimiento, a la hora y media el rendimiento disminuye y no podemos mantener la atención durante un periodo de tiempo mayor. En Bachillerato pasa lo mismo, aunque bien es cierto que las exigencias curriculares son más elevadas. Por ello entre dos y tres horas es lo ideal en este intervalo de edad. Aun así, por el mismo motivo expuesto anteriormente, estudiar tres horas seguidas no nos va a servir para nada. Por ello es necesario hacer una parada cada hora u hora y media de entre diez a quince minutos.


Así mismo es importante no empezar por la asignatura más difícil, debemos afrontar las asignaturas más fáciles en la primera media hora para luego estar en estado de máxima recepción del conocimiento para las asignaturas más complicadas.


Establecer una hora de comienzo y otra de finalización a todos los niveles, nos ayudará a afianzar una rutina y centrarnos en cada momento en la actividad que nos compete.

Afrontando septiembre

Falta una semana para que comiencen las recuperaciones de septiembre de nuestros chicos y chicas. Esta será una semana dura de clases extras, dudas, presiones y muchos nervios. Todos esos chicos y chicas que no aprobaron en junio, se enfrentan a sus recuperaciones la próxima semana. Muchos de ellos llevan dos meses de duro trabajo y estudio para sacar las asignaturas, sin embargo, otros un tanto más rezagados, empezaron hace unas semanas.

 

Desde Kala creemos que la clave para aprobar en verano, y a la vez disfrutar de él está en el equilibrio y la organización. No se trata de dejarlos un verano castigados sin salir, sin playa… para que aprendan la lección. Todos nos merecemos un descanso, y para eso está el verano. Pero si no has trabajado suficiente durante el año  tendrás que examinarte y dedicarle el tiempo necesario.

 

Si organizamos nuestros horarios, poniendo unas horas fijas de estudio, y unos objetivos semanales, podremos tener muchos momentos de desconexión y disfrute. Pero si empezamos a estudiar solo unas semanas antes, será más complicado y habrá que dedicarle mucho más tiempo.

 

Desde Kala haremos todo lo que esté en nuestra mano para que aprueben como muchos se merecen. Durante este verano hemos trabajado para que nuestros alumn@s estudiaran y disfrutaran.  Aún así esta última semana deberán estudiar muy duro. Por ello les enviamos a todos muchos ánimos y energías para cada uno tenga la recompensa que se merece al esfuerzo realizado. 

Clases particulares ¿Qué tener en cuenta?

Tras la observación de algunos casos realmente importantes que hemos tratado en nuestro centro, nos gustaría dar a conocer una pequeña reflexión dirigida sobre todo a padres/madres y tutores con hijos en edad escolar.


Existen dos tipos de refuerzo escolar totalmente diferenciados para los educadores e igual de importantes a la hora de trabajar. Por un lado existe el refuerzo escolar común, más conocido como clases particulares, que muy lejos de ser clases impartidas por profesionales de la educación particularmente a un niñ@, se ha convertido en un ámbito donde cualquier persona, sin preparación pedagógica alguna, puede ejercer con fines económicos nada profesionales, llevando a cabo una actividad no del todo legal. Estas clases se saturan con más de 5 niñ@s, donde el trato individualizado a cada uno no llega a representar más de un 20%, en el mejor de los casos.


Por otro lado están las dificultades de aprendizaje (Trastornos de aprendizaje DSM-IV), pequeñas patologías diagnósticas, que precisan de una atención especializada e individualizada por parte de un profesional colegiado. Estas pequeñas dificultades se ningunean por tener un nombre comúnmente asociado a la jerga coloquial que utilizamos en el día a día, como pasa con muchos otros  nombres de patologías.


Es importante barajar diversas alternativas a la hora de elegir un profesional para complementar la educación de nuestros hij@s. Maestros, pedagogos, psicopedagogos y profesionales titulados con certificación de actitudes pedagógicas son personal perfectamente cualificado para llevar a cabo tal fin.


La importancia de lo anteriormente comentado recae en que los educadores necesitan recursos profesionales que no te da el simple hecho de tener todos los conocimientos sobre una materia.


Aunque en próximos artículos profundizaremos un poco más en este tema, queremos destacar la importancia de no generar en los mas peques una dependencia excesiva al trabajo educativo ligado a un profes@r particular. Fomentar el trabajo autónomo, enseñar a aprender y brindarles los recursos adecuados para saber resolver sus propios problemas, son aspectos especialmente importantes a la hora de valorar el tipo de apoyo que necesitan nuestros hij@s. 

ROTACISMO

A menudo cuando pensamos en un-a logopeda, decimos que es esa persona que ayudó a mi hijo, sobrino, hermano… a pronunciar la /r/. Se nos relaciona con eso pues es uno de los casos más comunes que acuden a la consulta de un logopeda. A esta dificultad se le llama rotacismo.

 

El rotacismo se da por dos razones fundamentalmente, aunque puede darse a causa de otras alteraciones, déficits... Por un lado, puede deberse a una mala colocación de la lengua que al salir el aire no realiza la vibración adecuada para que se produzca el sonido de la /r/. Por otra parte, el rotacismo puede aparecer porque el frenillo lingual es muy corto y la lengua no tiene la movilidad suficiente para articular este sonido.

 

La rehabilitación logopédica para el rotacismo en muy sencilla. Hay que tener en cuenta que cada niño es  diferente, y no todos aprenden igual ni al mismo ritmo, por lo que no existe un tiempo determinado, hay niños que en dos sesiones adquieren el fonema, y otros que tardan meses.

 

Es conveniente que a los 5 o 6 años, cuando el niño va a pasar a primaria, tenga adquiridos todos los fonemas en su lengua, de esta manera se evitarán posibles dificultades en el proceso de la lectoescritura. Por ello, se recomienda acudir a un especialista lo más pronto posible, quien realizará una evaluación completa y orientará a los padres sobre si se debe realizar intervención  o no, y cuál será la más adecuada.

¡Adios 2013!

El 2013 ha terminado, y como la mayoría, Kala también hace su propio balance. Muchas personas nos felicitan por todo lo que estamos consiguiendo en un momento de crisis donde muchos negocios cierran, en cambio nosotras, vamos creciendo poquito a poco.

¿El secreto?

 

No sabemos si hay una poción mágica para esto pero en nuestro caso:

  • Dos cheff con muchas ganas de trabajar y con ideas y productos frescos en sus cabecitas.
  • Una cucharadita de pasión por nuestros trabajos.
  • Selección “etiqueta negra” de profesionales.
  • Un toque de buenas decisiones.
  • Y una pizca de suerte.

Metemos todo eso en un bol, lo tapamos bien, removemos el tiempo justo y… zasss el resultado es KALA.

 

Somos conscientes de que todavía nos queda mucho camino por delante, pero a estas alturas lo único que podemos decir es: ¡GRACIAS¡ a todos los que han confiado en nosotras, a los que lo siguen haciendo y por adelantado, a los que lo harán. Lo único que queremos y deseamos para este 2014 que ya está aquí, es seguir trabajando como hasta ahora, sacando nuestras ideas hacia delante y creando otras muchas nuevas, en definitiva, que kala siga creciendo por el mismo camino y la misma ilusión que el primer día.

 

 

Pequeñas claves para fomentar la inteligencia emocional de nuestros peques:

Debemos enseñar a nuestros niñ@s diferentes aspectos de la vida cotidiana que le favorecerán en gran medida un desarrollo pleno emocionalmente. Conversar con ell@s, hacerles juegos significativos, empatizar e intentar que entren en juegos empáticos, se convierte en una herramienta fundamental para padres/madres y educadores.

Actividades como; trabajar en grupo, entablar amistades y enseñarles a conservarlas, motivarles cuando las cosas se les ponen difíciles, animarles y aprender a conversar con ell@s de temas que, aunque a los adultos nos parezcan minoritarios, para ell@s es reflejo de sus preocupaciones e inquietudes.

 No pierdas nunca de vista que los niñ@s son niñ@s y todos los días son pequeñas esponjitas que no siempre saben interpretar por que suceden las cosas.